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viernes, 13 de agosto de 2021

Geografía sutil

 



"Pero todos los vivos
cometen el mismo error de diferenciar demasiado
tajantemente. Los ángeles (se dice) con frecuencia no
sabrían si andan entre los vivos o entre los muertos.
La corriente eterna arrastra siempre consigo todas
las edades a través de las dos zonas y atruena sobre ambas."

Rilke

Geografía sutil estampada (en serigrafía) sobre terciopelo blanco.


Inframundo

 


Hay que atravesar la noche para llegar a la luz del día nuevo. De este camino hacia la luz hablaron los egipcios en el Libro de los muertos, cuya traducción auténtica es Libro para salir a la luz del día. El valor de este texto para los egipcios era incalculable, sus fórmulas permitían a los difuntos alcanzar el Más Allá, sin ellas la persona fallecida podía sufrir una segunda muerte que significaría su total aniquilación. Y es justamente una segunda muerte la que le acontece a Eurídice en el mito de Orfeo descendiendo al inframundo para salvarla.

Al igual que en el mito de Apolo y Dafne, en el de Orfeo y Eurídice se simboliza la virtud pero también la condena. La tensión vivificadora y a la vez dadora de muerte en la dualidad implícita que conlleva el simbolismo de la noche, entre la oscuridad y la luz. Orfeo ama perdidamente, suspira sin cesar tras el dichoso momento en el que verá a Eurídice en la morada de los vivos, al salir de la putrefacción vestida con el hábito blanco, indicio de la alegría y de la resurrección. Pero este amor exagerado no les permite aguardar al término prescrito por la naturaleza. Quieren forzarla a precipitar sus operaciones y lo echan todo a perder. El exceso de amor resulta finalmente en ausencia del mismo.

Semilla

 




Todo acto creativo pasa por el amor, fuerza unitiva entre el cielo y la tierra, que posibilita el encuentro en la semilla, en el punto, que da origen a la línea. El evangelio de San Juan describe la creación desde el silencio a la palabra:

“En el principio (silencio) era la palabra (verbo) y la palabra estaba con Dios y Dios era la palabra”… “y el verbo se hizo carne y habitó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria”.

Según Tertuliano "el rayo divino, que es el Verbo o el Logos, descendió a una virgen, tomó carne en su seno y nació, hombre y Dios a la vez". Lo observamos también en los diferentes mitos de unión de la divinidad con la naturaleza carnal de los humanos, como en el caso de Zeus (Júpiter) con tres jóvenes terrenales: Leda, Danae y Antíope. También en el Corán, en el capítulo 2 tenemos una referencia simbólica a este descenso a las entrañas de la tierra. Iblís, el ángel superior que no quiere adorar a una criatura hecha de barro, se niega a rendir homenaje al hombre, a postergarse ante la creación de Dios, y por lo tanto es expulsado del paraíso, esto se explica con la caída del ángel del cielo a los infiernos, Lucifer (el que lleva la luz del cielo a la tierra). Es el símbolo de la ruptura entre dos niveles que se han de reconstruir, el demonio, lo inevitable en la creación.



Polo Norte

 





 Mapa bordado a mano, dentro de la serie titulada Mapas Poco Lógicos.


Quebranto

 




"Sin la negatividad de la muerte, la vida se anquilosa en lo muerto...
La negatividad es la fuerza vivificante de la vida. Constituye también la esencia de lo bello. Inherente a lo bello es una debilidad, una fragilidad, un quebrantamiento. Es a esta negatividad a lo que lo bello tiene que agradecerle su fuerza de seducción."

Byung-Chul Han.