lunes, 29 de octubre de 2018

Deslumbrar




En lo alto de un monte, a las afueras, lejos de la ciudad, existe un lugar al que solo llegan los ciegos, los ciegos que consiguen tocar aquello que los demás miran. Para subir no hay escaleras mecánicas, no hay señalización ni ascensores, tampoco hay farolas ni rampas de acceso, no hay alfombras, ni tampoco información. Para llegar hasta allí hace falta un poco de confusión y un poco de miedo. Algunos exigen mejoras en las condiciones de acceso, las que de entrada te dan una imagen a la que agarrarte para no soltarla ya nunca. Todavía está caliente, pero no tardará en morir.
Otros piensan que la belleza del lugar y de las personas reside justamente en sus limitaciones, en lo imperfecto de sus cuerpos y de sus caminos, en lo sinuoso de sus ríos, de sus carreteras, sus entrantes y sus salientes, con vistas a la montaña, al bosque, a los escarpados acantilados, a la oscuridad de sus pantanos, a lo más profundo de sus anhelos y de sus pensamientos. Esa nunca será una línea recta, ni una imagen nítida, las buenas condiciones de visibilidad no le favorecen, porque se esconde en la niebla, en el polvo y en el aire que transporta el sonido de la palabra.

'La palabra tiene, ciertamente, un sentido simbólico en sí misma, es decir que reúne, más allá del espacio y del tiempo, en una comunicación por el lenguaje hablado, registrado, escrito, a seres humanos que, aun sin experiencia adquirida en común, pueden transmitirse, si se tienen confianza, los frutos con base en el lenguaje adquiridos por ellos en el cruzamiento de su imagen del cuerpo con su esquema corporal. Pero aquel que no tiene, bien sea la imagen del cuerpo, bien sea el esquema corporal correspondiente a la palabra emitida, oye la palabra sin comprenderla, por carecer de la relación corporal (imagen sobre esquema) que permite darle sentido. Un ciego de nacimiento puede, por ejemplo, hablar de los colores, pronunciar las palabras "azúl", "rojo", "verde"; palabras que formarán imagen, que cobrarán sentido para un interlocutor vidente (porque en él, las sensaciones escópicas han contribuido a la constitución de la imagen del cuerpo); ello no impide que el ciego de nacimiento ignore el sentido de sus palabras; más exactamente, los significantes de los colores no pueden reunir para él una imagen del cuerpo de vidente a un esquema corporal que es no vidente. Cada uno de nosotros tiene así una relación narcisizada (atravesada por el narcisismo) con los elementos sensoriales que están en resonancia con los términos del vocabulario. Nadie puede saber, aún entre los videntes, cuando alguien habla de azul, de qué azul está hablando. Las palabras, para cobrar sentido, ante todo deben tomar cuerpo, ser al menos metabolizadas en una imagen del cuerpo relacional.'
La imgen inconsciente del cuerpo - Francoise Dolto.

'Cuando Don Quijote decide salir al mundo a desfacer entuertos y socorrer a viudas y huérfanos, se ve invadido de una mirada que rompe el esquema del mundo establecido, lo separa de Alonso Quijano el Bueno, y lo incorpora a una re-lectura del mundo a partir de la cual ha de construir sus ideales y luchas. Su leal escudero poco a poco se va a ir permeando de esa mirada, por lo cual la percepción del mundo que ambos poseen es lo que ha de cimentar un nuevo espacio de interpretación para ambos.'
Un ciego que no lo es: a propósito de Don Quijote de la Mancha - Óscar Alvarado.


viernes, 19 de octubre de 2018

Gravitar


Siempre la misma bola, que no sabe como empieza ni como termina, 
hoy no nos van a tragar.

viernes, 12 de octubre de 2018

Viento, re-viento




Que las puertas de casa se cierren solas, que las toallas y las sábanas se retuerzan sobre si mismas para encontrar, sin duda, una posición en la que los rayos del sol puedan llegar a todos los rincones de su piel. Que al barrer los restos de polvo y piel del salón en la cocina, no puedan resistirse a invadir también el pasillo. Que las bolas de pelo y las bolsas del Gadis alcen el vuelo y se revelen de pronto como mariposas danzantes cargadas de poesía, resultado de la suma de un cuerpo tan artificial y de una costumbre tan natural como dejarse llevar por el viento. Al fin y al cabo el viento no deja de ser una compensación. Llega y cambia las cosas de sitio para compensar las diferencias de presión entre dos puntos, entre dos estados. El viento trae consigo siempre algo de cruce, algo de semillas y de soplo, algo de luz y algo de polvo, de arena y de desierto, de huecos encontrados entre las rocas, de susurros, de huellas y de frutos, el viento te interpone, te desplaza y te entrelaza... Tan ligero y tan fuerte, te recuerda que nada tienes y que amar es dar lo que no se tiene.

Para los griegos la poesía fue un elemento imprescindible de comprensión del mundo.

La Torre de los Vientos en el ágora romana de Atenas sirvió para medir el tiempo y para conocer la dirección del viento. En cada una de sus ocho caras, un punto cardinal y un dios tallado sobre el mármol blanco del Pentélico, dos alas sobre sus hombros y un cuerpo para encarnar las peculiaridades de cada viento.

Boreas (Norte), dios del frío viento del norte que trae consigo el invierno, de carácter fuerte y violento, representado como un anciano alado con barbas y cabellos desgreñados, llevando una caracola y vistiendo una túnica de nubes. Notus o Austros (Sur), dios de las tormentas de las tardes de verano, destructor de cosechas y anticipo del otoño. Euros o Eurus (Este), representante del funesto viento del este, dios del calor y de la lluvia, simbolizado por una vasija invertida derramando agua. Zephyrus o Zephyr (Oeste), el más suave de todos, viento fructificador, mensajero de la primavera, representado como un hombre joven, sin barba, cubierto en parte por un manto que sostiene y del que va esparciendo flores. Kaikias o Cecias (Nordeste), viento al que se le atribuían males como el granizo, entre sus manos sostiene una cesta, o un escudo, lleno de granizo. Apeliotes (Sudeste), viento generoso que lleva lluvia a los granjeros, y hace madurar las frutas y el trigo. Labios o Livos (Suroeste) el viento del suroeste, llegado desde África. Se le representa muy joven, sin barba, vestido con túnica y descalzo, tiene en su poder la popa de un barco como en actitud de andar dirigiendo uno él mismo. Skiron o Skeiron (Noroeste), viento frío y seco asociado al inicio del invierno, se le representa como un hombre alado, viejo y barbudo, completamente vestido en túnica, y calzando coturnos, llevando entre sus brazos una vasija de bronce de la cual esparce ardientes cenizas.







miércoles, 3 de octubre de 2018

Ouro (a pereira)



Hai diferentes formas de achegarse, lentamente, á historia familiar. Antes de querer escoitar, a historia éntranos polos ollos, a paisaxe é pel e nostalxia. Neses lugares nos que case podes revivir un pasado inevitablemente triste. Eses camiños aos que só con achegarte podes sentir como se entrelazan para facerche un nudo na gorxa, quixeran levarte a recorrer esa parte de ti que coñecía eses montes e descoñecía a amargura que agochaban. Leva tempo desfacerse dela, para entregárllela ás árbores, elas aguantan e escóitano todo, como a pereira da aira.
A través dos anos e da terra na que afunden as súas raices, as árbores transportan os segredos sen tan sequera moverse do sitio, as ramas que intentan acadar o ceo descoñecen a terra, pero nútrense da oscuridade que impera baixo a terra da xenealoxía.
Canto máis te achegas máis doado resulta chorar.
Canto menos coñeces, máis difícil resulta chorar, e máis profundo se ancora a tristeza.
Esas montañas, ancianas na súa redondez, esas carballeiras e eses regos dos mouros, eses soutos, eses curros, esas veigas... Achegaraste a elas noutros lugares, ainda que seguirán sendo as primeiras, tal e como as coñeciches, máis adiante, ou despois, elas gardan e agardan o silencio que resulta imposible na casa, elas agochan ese pedaciño de ti que preferiu quedar escondida, para non deixar entrar e para non deixar sair.
O grao de tolerancia coa dor indica tamén o grao de tolerancia coa vida, e o profundamente morto que podes estar a pesar da vida. A dor, igual que o sagrado, non se tolera, exclúese no reducto das páxinas de sucesos e canalízase a través do morbo e os analxésicos, para non deixar entrar, para non deixar sair.
Ainda que mudemos ou percorramos as canles, a-normalidade vai por dentro e aquilo que se convertiu en normal, non deixará de selo se non conseguimos entrar e se non conseguimos sair. 


lunes, 1 de octubre de 2018

Ouro (Valadouro)


Asentamento castrexo, mosteiro, castelo militar, residencia do mariscal Pardo de Cela, obxecto de ataque polas revoltas irmandiñas, residencia episcopal, casa consistorial, xulgado municipal, e actualmente punto de información turística, sala de exposicións e museo. O Castro de Ouro érguese sobreo o val de ouro, lugar de importancia estratéxica cando a estratexia e o ouro tiñan algunha relación con este lugar.

jueves, 27 de septiembre de 2018

Ouro (Montefurado)


Montefurado é un monte furado polos romanos para desviar a canle do río Sil, polo visto escondía ouro no seu leito. Levaron o ouro e deixaron o furado.



Ouro (Monte Louro)


Hai moitas formas de atopar ouro, monte Louro é unha delas.
Nunha das súas ladeiras ábrese un gran buraco coñecido como 'ProfundoDemonteLouro'.
Un boi muxe nas noites de temporal para custodiar o tesouro que agocha o máis profundo do monte de ouro. 
E o temporal será sempre unha forma de achar o tesouro.






Ouro (Mosteiro de Santo Estevo de Ribas de Sil)


«Tres Anillos para los Reyes Elfos bajo el cielo.
Siete para los Señores Enanos en palacios de piedra. Nueve para los Hombres Mortales condenados a morir. Uno para el Señor Oscuro, sobre el trono oscuro en la Tierra de Mordor donde se extienden las Sombras.
Un Anillo para gobernarlos a todos. Un Anillo para encontrarlos, un Anillo para atraerlos a todos y atarlos en las tinieblas en la Tierra de Mordor donde se extienden las Sombras»

No mosteiro de Santo Estevo de Ribas de Sil foron nove aneis para nove bispos: Isauro, Mirarasio, Gonzalo Osorio, Froalengo, Servando, Viliulfo, Pelayo, Alfonso e Pedro. Tamén aquí, os romanos atoparon o ouro...




sábado, 8 de septiembre de 2018

This old house

Techos altos, textos planos, y habitaciones a izquierda y derecha del pasillo. En la habitación más próxima a la fachada estaba ella y su costumbre de alterarme la decoración, de enchufarse las 24 horas a mi debilitada red eléctrica, empeñada en instalarme su pequeña caja de cartón y sintonizarme su señal inerte y homogénea, distorsionada. Espera a que alguien se siente frente a ella, en el rincón donde la posición se vuelve horizontal con el tiempo. Quizás piensa que esto, en lugar de una casa, es la esquina oscura de algún mueble tapiado al que solo le queda ya una puerta.
En el ala opuesta de la casa, en una habitación cercana al patio interior, estaba también ella, preparando un plato exterior de comida que ya no volvería a compartir conmigo. En el resto de las habitaciones se escucha un murmullo a lo lejos que repite un mantra vacío de significado y aprendido en algún momento de la infancia no perdida: es bueno compartir, todo es de todos, prohibido prohibir, odia el odio...
La casa a penas se sostiene, desde fuera puede observarse que la estructura está muy debilitada y que el sustrato que le sirve de alimento está seriamente dañado, las palabras con las que había ido malviviendo hasta ahora ya no podían sujetarla más. Por muchos platos de comida que dejara de comer, nunca estaría tan mal alimentada como con aquellas palabras vacías, inertes en su signo y en su significado.



lunes, 18 de junio de 2018

Espacio Verde

El jueves 21 de junio presentamos Espacio Verde en el Fórum Metropolitano. 
Una coreografía de Irma L. de Gamarra y Marta Cuba.




lunes, 4 de junio de 2018

Setras + Mo-vernos


O sábado 16 de xuño estaremos Miguelón e máis eu na Nave 1839, retomando unha peza que estrenamos no 2014, Mo-vernos. A continuación Berio Molina presentará o seu libro Setras.

SETRAS
Setras é un libro de Berio Molina publicado pola Editorial Fulgencio Pimentel e La Casa Encendida coa colaboración da Fundación Mayeusis. É un estudo sobre a acción sonora na caligrafía desde os puntos de vista da subxectividade, a física, a arte de acción e o absurdo. É un percorrido polo alfabeto (subxectivo) galego analizando cada unha das setras desde dúas perspectivas: a taxonomía e a estética.


MO-VERNOS
Froito da colaboración entre o músico e antropólogo Miguel Alonso Cambrón, e a bailarina e artista gráfica Marta Cuba, xorde Mo-Vernos, unha peza que conxuga a improvisación musical e corporal, persegue desprazar a mirada, deter o corpo e apreciar a vibración da que formamos parte. Deter a dinámica cotiá, o traxín da actividade compulsiva entre aquilo que nos resulta evidente e o que nos induce ao extrañamento. A partir da apropiación artística da identidade sonora do lugar, o son faise visible e toma corpo. Estreouse na sala Normal, espazo de intervención cultural da Universidade da Coruña, en outubro de 2014.



domingo, 20 de mayo de 2018

Verdes



Coreografía e interpretación: Irma López De Gamarra y Marta Cuba
Grabación y montaje: Mago Zonte
Grabado en Verdes, el 17 de mayo de 2018

As ilusións

No deserto hai oasis e espellismos. O principal traballo de toda vida humana é aprender a recoñecer a diferenza. Non é doado. Por máis que da desilusión nazan promesas, libros e casamentos, segue sen ser doado. A forza que precisamos para construír é a forza que precisamos para derrubar: unicamente muda a dirección do vento. "Non podemos camiñar con fame baixo o sol. Dános sempre o mesmo pan, o teu corpo de sangue, Señor". Atopas certo consolo no movemento das árbores e nas súas filigranas de sombra, e mesmo che parece que podes ver impresas, sobre o muro, as pegadas da túa mortalidade.

María do Cebreiro



domingo, 22 de abril de 2018

Abril

Sobre a terra, firme e escurridiza. 
Desa, que leva os pés en alto e as mans en baixo, en silencio, para arrincarche de raíz sen cortes nin rachos, profundamente de aire, profundamente de auga. Como ese río que ás veces é mar, como esa rocha que esconde os ocos no chan. Un oco polo que sae a luz, un corpo deslízase, e a terra córtase. A temperatura, a man da cociñeira... se pasamos moito tempo batendo, quéntase a salsa e córtase. Excesos de aire ou excesos de terra. Non hai nubes nin emulsións para me soster.