Ramos


El Domingo de Ramos Jesucristo entra en Jerusalén aclamado como Rey, triunfante y aclamado por la multitud. Esta entrada triunfante marca el inicio de la Semana Santa. Un inicio que resulta bastante paradójico con respecto al final, pues son los sacerdotes judíos y el pueblo entero el que manda a Jesucristo a la cruz. La ley de Dios de ese momento histórico, representada por los sacerdotes, es la que ordena su crucifixión. El propio Jesús le dice a Poncio Pilato cuando lo interroga.

33 Entonces Pilato volvió a entrar al Pretorio, y llamó a Jesús y le dijo: ¿Eres tú el Rey de los judíos? 34 Jesús respondió: ¿Esto lo dices por tu cuenta[d], o porque otros te lo han dicho de mí? 35 Pilato respondió: ¿Acaso soy yo judío? Tu nación y los principales sacerdotes te entregaron a mí. ¿Qué has hecho? 36 Jesús respondió: Mi reino no es de este mundo[e]. Si mi reino fuera de este mundo, entonces mis servidores pelearían para que yo no fuera entregado a los judíos; mas ahora mi reino no es de aquí. 37 Pilato entonces le dijo: ¿Así que tú eres rey? Jesús respondió: Tú dices que soy rey. Para esto yo he nacido y para esto he venido al mundo, para dar testimonio de la verdad. Todo el que es de la verdad escucha mi voz. 38 Pilato le preguntó*: ¿Qué es la verdad?

Jesucristo nunca se proclama a sí mismo como rey, pues ser rey solo es posible a partir del reconocimiento del otro. La realidad entre lo que es ser rey en este mundo y lo que es ser Rey en el otro pareciera estar invertida. El debate con Poncio Pilatos acerca de qué tipo de reino es ese al que hace referencia, se zanja con la pregunta clave, esa que solo por ser formulada abre las puertas hacia dicho reino.

¿Qué es la verdad?

Acaso Poncio Pilato sí escuchó la voz de Jesús?

Conectar antagonistas o personajes que aparentan oposición es al fin y al cabo parte de la tarea de trascender la dualidad. 

Para Lacan el amor es dar lo que no se tiene, conectar a este psicoanalista francés con Jesucristo, en tanto que también Dios es Amor, no resultaría tan descabellado como puede parecer en un principio. Ambos hablaron sobre un tema clave de la Humanidad. Jesús da lo que no tiene y es por eso que siempre que le preguntan sobre el reino devuelve la frase formulada en segunda persona, pues se trata de un reino que pertenece al interior de cada uno, y es cada uno el que tiene la posibilidad de dar testimonio de la verdad. 

¿Esto lo dices por tu cuenta[d], o porque otros te lo han dicho de mí? 


Entrada triunfal en Jerusalén, icono ruso, Catedral de la Anunciación (Moscú)